
Ni todo el oro de la Contratierra puede pagar el regalo que el Hombre Libre y dueño de esclava recibe de su propiedad cuando ofrenda cuerpo... y alma. Es una mezcla en proporciones variables de obediencia, entrega, sufrimiento y, a veces, sangre que la kajira pone solo en las manos de su Amo. Recibirlo en las condiciones adecuadas, tener ojos para 'verlo' y sensibilidad para que la esclava prodigue esos regalos es la responsabilidad del Amo.No mereceria ser Amo quien no sepa cuidar de este hermosísimo regalo.
3 comentarios:
Mis respetos para tu Señor que ha sido merecedor de tan valiosa esclava.
Y para tí hermana, renuevo el beso que va y viene cruzando el Pacífico.
El hambre de la eternidad,
el suelo de la inconciencia
y el ansia de descubrir.
Cada día perseguir un sueño,
llorar y caerse,
reir y levantarse,
el brillo de una estrella,
el sol interrumpiendo el sueño
y el delirio del amor.
El tiempo que se escapa como agua que lucha entre las manos.
Dios escuchando los murmullos.
Todo eso que se vuelve igual que subir una montaña
y es tan solo vivir.
bsitos♥
Tus respetos han complacido al Amo, hermano, y gracias por tus elogios(inmerecidos), para tu hermana, un beso dulce para tí.
Juan, mil gracias por tan bellos, bellos versos.
Publicar un comentario en la entrada